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lunes, 2 de noviembre de 2009

Libertad a Romina Tejerina

Revista "Las Piqueteras" N° 1 - Octubre

Libertad a Romina Tejerina




Romina Tejerina, una adolescente jujeña, fue víctima de una violación. Fue agredida y extorsionada por su violador, "Pocho Vargas", para forzar su silencio. Atemorizada por las amenazas y presionada por el poder y influencia de la iglesia que la culparía sin consideración alguna, ocultó su embarazo embarazo. Tiempo después, Romina dio a luz escondida en el baño de su casa. En ese momento vio la cara del violador en su bebé y lo mató a 17 puñaladas producto de un trastorno emocional post parto.

Romina no planeó matar al niño. La Iglesia católica se encargó desde el primer momento de acusarla de asesina y “un monstruo de madre”. A pesar de que las pericias psiquiátricas determinaron el estado de psicosis en que se encontraba y por lo tanto demostraban la falsedad de las acusaciones del clero, la justicia jujeña se alineó con la Iglesia y la sentenció a prisión. Consideraron un agravante las 17 puñaladas cuando fue la nítida manifestación del estado de shock.
Siendo la victima de una violación y habiendo atravesado una experiencia espantosa, la mandaron al. pozo sin ningún tipo de contención psicológica. Por su parte el violador, amigo de la Policía, quedó libre, es el día de hoy que camina impune y con toda liviandad por la ciudad.

El movimiento de mujeres tomó las banderas de Romina exigiendo su libertad. El Encuentro Nacional de Mujeres del 2005 con más de 30.000 luchadoras resolvió la sede en Jujuy para repudiar el fallo de la Ley. Hubo movilizaciones y denuncias pero el Estado se mantuvo firme en su condena.

Atacan a Romina. El movimiento de mujeres responde.

Luego del pacto Cristina-Bergoglio, el clero largo una nueva ofensiva contra Romina y la Corte Suprema de Justicia kirchnerista falló por la extensión de su pena a 14 años, con el agregado de que contó con la complicidad de la jueza “progre” Carmen Argibay (puesta por los K) que se había proclamado a favor de la campaña por el derecho al aborto. Luego, se avanzó para evitar la salida preventiva: los jefes penitenciarios organizaron una serie de agresiones físicas contra ella por las que insólitamente fue culpada. A su vez buscaron doblegarla separándola de sus compañeras e imponiéndole una celda aislada sin ver la luz del día y, por último, se esforzaron por evitar que comience sus estudios de abogacía.


Frente a este ataque, la comisión por la libertad de Romina resolvió realizar un acto en Jujuy y una conferencia de prensa en el Congreso Nacional. El caso de Romina tiene un carácter fundamentalmente político razón por la que en la comisión participan sectores de la derecha feminista de la Coalición Cívica que se limitan a pedir únicamente la libertad condicional. De esta forma, estos sectores quieren que el movimiento por la libertad de Romina termine aceptando su culpabilidad y así imponer a las luchadoras una enorme derrota ideológica. Pero no podemos dejarnos engañar.

La Iglesia y el Estado son los culpables

Romina no es única, en su lucha se juega el precedente para muchas mujeres que son víctimas de la misma violencia, el desamparo de la (in)justicia capitalista y la impunidad de los violadores, empujadas a situaciones extremas. Romina fue atacada en todos los flancos por la violencia del Estado y caso transciende al resto de las mujeres. En primer lugar Romina no tuvo acceso al aborto que es un derecho democrático cercenado por el Estado y la iglesia y los casos no punibles, por la violación, son arrebatados por la presión del clero. A su vez, el Estado coarta los recursos de la anticoncepción, culpabiliza a las victimas y deja libres y limpios los responsables.

El ensañamiento contra ella es una “demostración” a todo el resto de las mujeres La primera violencia parte del Estado y la iglesia que para imponer la subordinación a la doble opresión, a la familia y la maternidad indiscriminada desarrollan una política de castigo y el sometimiento a las mujeres con toda fuerza el aparato del estado. La defensa de Romina es un punto común de todas las mujeres por el debemos seguir el camino de lucha para acabar con los verdades responsables.

¡Libertad a Romina Tejerina!

¡Cárcel al violador Pocho Vargas!

Anticonceptivos para no abortar. Aborto seguro, legal y gratuito para no morir.

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